ZONA DE ALUMNOS

EL ANGEL VERDE

Segunda semana de Adviento.
Tras la estela del Angel Azul que ya fluye sobre la piedra entra en la esfera de la Tierra el Angel Verde.

Cuando la luz de este angel toca la Tierra la roca florece y nace a la vida el reino vegetal acompañando el murmullo del azul fluir de los rios y arroyos.
Arboles, campos y flores cubren la faz de la Tierra y el viento se torna juguetón entre sus ramas, arrastrando las hojas y llevando noticia de la buena nueva a todos los rincones del mundo.
El niño dinivo, ese del que nos hablaban las cigüeñas, está por llegar
La misma leyenda rusa de la que hablábamos la semana pasada aconseja en esta semana salir con los niños a recoger hojas, flores y semillas que la Naturaleza ofrece a nuestro alrededor  para incluirlos en el Nacimiento que estamos montando en casa. Cubriendo el paño azul que quedará como arroyo o como río rodeado de campo y bosque.
Igual que la semana pasada hablábamos de preparar la voluntad y volver la mirada al interior, esta segunda semana, con el azul de las emociones a flor de piel pedimos al nuestro corazón la sanación y desde sus profundas aguas reencontrar la frescura de una nueva mirada, una nueva inspiración que nos permita reconectar con la Belleza de estar vivos.
Te propongo lo siguiente:
Concédete unos minutos a solas para cerrar los ojos y sentir el latido de tu corazón en el pecho. Reconecta con el ritmo tu latir e imagina tu corazón latiendo en el centro de tu pecho. Obsérvalo latiendo y sosteniendo el ritmo de la vida, de tu vida. Sonríele y síéntelo.
¿Qué ocurrió? Seguro que en alguno de sus rincones ha escocido alguna vieja herida, puede que alguna no  tan vieja… pon tu atención en ella y siéntela, deja que llore, que grite o solloce, deja que exprese su dolor, hazte uno con él, sin miedo, es tu corazón y no va a engañarte. 
Cuando seas uno con la herida, con su dolor, con su rabia o su tormento, entonces es el momento; Llama a ese Angel Verde que en esta semana nos visita y pide 
“Deseo una nueva visión para esta situación, para este dolor…  deseo una nueva visión que me ayude a sanar esta herida”
Vuelca tu intención en el poder de tu imaginación. Imagina esa cicatriz, esa herida, floreciendo, llenándose de verde y fresca hierba, de flores, de árboles… 
Deja que tu corazón sonría.
Abre los ojos
Ya solo necesitas estar alerta. El Angel Verde, las plantas, las flores, los árboles conspiran para mostarte  esa nueva visión.

Solo me resta decirte lo mismo que las hayas me dijeron a mi esta primavera al comenzar un trabajo de conexión con su energía:

“Te llevaremos tan profundo como tu misma te permitas”

2020-09-20T00:17:45+02:00Inspiración|2 Comentarios

2 Comentarios

  1. Eva 10 diciembre, 2015 at 12:16 pm - Reply

    GRACIAS. Llega totalmente en el momento justo, para mí y para más gente de mi entorno, mil gracias <3

  2. zhara 10 febrero, 2016 at 5:10 am - Reply

    Mensaje divino enviado para mi en el momento correcto y perfecto, simplemente hermoso. Gracias infinitas

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